Música para ustedes

jueves, 23 de octubre de 2014


El objetivo de la Ética



  • Enseña Aristóteles en su ética a Nicómaco que lo pasado, las cosas ya hechas, jamás pueden ser objeto de la preferencia moral.

  • Este procede de que es imposible deliberar sobre un hecho realizado. Solo se delibera sobre el porvenir y lo posible, porque lo que ha sucedido, es decir, lo pasado. Por esto el poeta Agathón tuvo razón al decir: “En este punto ni el mismo Dios tiene libertad. Lo que fue, necesariamente ha sido”.
  • Divídanse las virtudes del corazón y virtudes del espíritu. El hombre moral, el sujeto de la moralidad, se refiere al tiempo que aun no transcurre, y pasa el tanto las virtudes del corazón, como las de la mente, cobran sentido.
  • Los medios de que dispone el alma para la realización de las virtudes del espíritu son: la inteligencia, el arte, la ciencia, la prudencia y la sabiduría.
  • La inteligencia se distingue por ser el conocimiento cierto de los principios. Si no pudiésemos alcanzar los principios, ninguna seguridad poseeríamos para poder obrar virtuosamente, porque nuestra conducta se mostraría siempre indecisa y fluctuante ser.
  • Mas la inteligencia no solo conoce los principios, sino que en ellos mira las conclusiones que del mismo proceder.

  • Al lado de la inteligencia, posee el espíritu la ciencia. Por la ciencia alcanzamos el conocimiento de la aplicación de los principios. Además, como toda ciencia puede ser enseñada, el conocimiento que uno alcanza se difunde en todos, y en la cosa sabida puede también aprenderse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario